Macromachismos

 

Desde hace un tiempo escucho con más frecuencia la palabra “micromachismos” para hacer referencia a todos esos pequeños comentarios y actos, en apariencia inocentes, siempre muy sutiles, que arrastran una importante carga machista.

El termino fue acuñado hace 25 años por Luis Bonino Méndez, psicoterapeuta, que denomina así a la práctica de violencia de género -en la vida cotidiana- de forma tan sutil que pasa desapercibida, pero que refleja y perpetua actitudes machistas y la desigualdad de las mujeres respecto a los varones. (1)

Lo más triste y preocupante del tema es que los micromachismos no son sólo practicados por hombres, sino también por mujeres.  Ver en la televisión del bar la noticia sobre la violación en grupo a una chica y que alguna mujer allí presente suelte un “igual es que se lo ha buscado”, “eso pasa por ir sola a esas horas” o “estaría borracha y a saber qué más” denota que vivimos en una cultura que continua estigmatizando a las mujeres y haciéndonos responsables de todo lo que nos pasa.  Una cultura que nos dice que hay que vestir de cierta manera o no frecuentar ciertos lugares a ciertas horas para evitar ser atacadas sexualmente… pero que parece olvidar por completo enseñarles a los hombres que cuando una mujer dice NO es NO.

Y en ese momento todos los noticieros empiezan a presentar noticias en las que se describe el modo de vida de la víctima, con declaraciones de algún familiar lejano o vecino que pone en tela de juicio su reputación.  Como si eso justificase a los hombres que decidieron grabar con el móvil el daño que le causaban.

Recuerdo que pensé lo mismo hace poco más de un año cuando leí la noticia sobre la muerte de dos chicas mientras disfrutaban juntas de sus vacaciones en otro país.  En muchos medios –y todavía más en los comentarios que leía en redes- parecía que la culpa de su muerte era exclusivamente de ellas por haberse ido a ese país, solas… Pero nunca de los energúmenos que decidieron matarlas.

¿En qué universo se concibe que la víctima de una agresión pueda ser la responsable de la misma? No es de extrañar que se estime que sólo entre el 5% y el 10% de las violaciones son denunciadas a la policía: la mayoría de las víctimas no denuncian por temor a represalias —especialmente por aquellas violaciones que se producen en el ámbito del hogar y a menores—.

Habrá quien piense que los ejemplos aquí incluidos son casos extremos y que esa no es la realidad con la que convivimos día a día. Pero para ejemplos, colores.  Cierta presentadora de la televisión contaba en una entrevista que, en su experiencia como conductora, veía que “cuando hay alguien que te la está liando en la carretera, normalmente suele ser una chica. Se ve que dudan, que van más despacio… Es el 90% de los casos. Es lo que veo. Quizás sea porque algunas veces se trata de madres que van con el bebé en el coche y te vuelves más protectora…”(2).  A lo mejor ella considera un halago que le digan algo del tipo “para ser mujer, conduces muy bien”, o “esta chica conduce como un tío”, y si ya de paso cuentas que no pones lo intermitentes, casi mejor (nótese la ironía).

Si esto no es una muestra clara de micromachismo, entonces ya no sé qué ejemplos incluir.  Perpetuar la idea de que las mujeres, sólo por serlo, son malas conductoras es de un machismo absoluto.  Lo más triste es que, en este caso, tal estereotipo tan negativo se estaba perpetuando por los comentarios de una mujer que –para bien y para mal- cuenta con mucha influencia en medios.

Otra perla de la misma presentadora: “Que busquemos el bien general y nos olvidemos de machismo, feminismo y su puta madre. Que nos olvidemos de esas tonterías. Intentemos ser buenas personal olvidándonos del género; que a mí me da igual si es hombre, mujer o perro. Hay que ser buena persona y ya está. Eso es lo que pretendo”. Reducir la lucha por la equidad de las mujeres a “Que nos olvidemos de esas tonterías” y “Hay que ser buena persona y ya está” es tener una visión muy limitada del mundo y de lo que en el acontece cada día.

Un ejemplo claro de la burbuja en la que habitan muchos es lo que ha ocurrido en estos juegos olímpicos de Río de Janeiro que acaban de terminar.  Para muchos, los triunfos femeninos sólo han tenido sentido gracias a los hombres que hay detrás de las deportistas; como si los méritos de ellas no fuesen equiparables a los de sus compañeros hombres, que no tienen que leer titulares en los que se resalta al mismo nivel sus logros con las opciones estéticas que siguen.

Lydia

 

Por si alguien lo dudaba, que Lydia Valentín se maquille o no es totalmente irrelevante para resaltar el pedazo de logro de esta deportista que se llevó el bronce en halterofilia levantando la friolera de 141 Kg. (5)

“Apropiación masculina” es el nombre con el que se describen las situaciones en las que un logro femenino se enmarca en un titular que lo presenta como un logro masculino:

Rivas y el oro de Carolina

El entrenador por apellido, que es un adulto.  La deportista por nombre de pila, que es una niñata que montaba rabietas y si no es por el hombre que tiene al lado no sería nadie… Alucino.

Otro ejemplo, esta vez de un presentador.  Dan Hicks, de NBC, dio el mérito de Katnka Hosszu y su récord del mundo en los 400 m individuales de natación directamente a su marido.  Que si, que todos sabemos que hace falta un gran entrenador detrás de cada deportista, que un buen entrenador hace un deportista de élite, pero de ahí a decir que el mérito sea del entrenador, hay mucho trecho (3).  Quien se ha dejado la piel en la pista ha sido Carolina Marín; quien se ha dejado los pulmones en la piscina ha sido Katnka Hosszu. ¿Por qué insisten en darles los méritos de ellas a ellos?

En otros casos, ni siquiera merece la pena que la atleta tenga nombre. Ella es la que gana medallas, pero la noticia viene enmarcada por ser esposa de un jugador de fútbol americano:

la esposa de

 

O cuando los méritos de ellas no merecen estar en el titular y se quedan en la entradilla:

phelps y ledechy

 

Por no hablar de reducir la presencia femenina en los olímpicos a un escaparate de tías buenas (6):

buenorras internacionales

 

Lo peor de todo es que a muchos les parecen adecuados estos titulares o esos enfoques en las noticias (o en el mejor de los casos no ven nada malo en ellos).  Somos nosotras, las feminazis, quienes estamos en una caza de brujas particular, viendo orcos y ogros donde no los hay; con la sensibilidad a flor de piel porque no aguantamos que nos digan nada.

Un estudio de la Universidad de Cambridge, titulado “Aesthetics, Athletics and the Olimpics” (4) revisó 160 millones de palabras utilizadas en el contexto de los deportes, demostrando que -en el caso de los méritos femeninos- estos tienden a demeritarse con un lenguaje que le asigna roles infantiles a las mujeres en el deporte, utilizando palabras cuyos significados no transmiten el mismo valor que los logros conseguidos por los hombres; o haciendo referencia al deporte incluyendo el apellido “femenino” pero sólo en el caso en el que lo practican mujeres porque se ve que no tiene el mismo grado de importancia.  Nadie incluye “masculino” después de fútbol, golf o tenis, por ejemplo.

Pero claro, somos las feminazis las que sufrimos de un severo caso de paranoia.  Me llena de frustración que muchos no vean todos estos casos como claros ejemplos de micromachismos.  Aunque con ejemplos así, el término a utilizar debería ser MACROmachismos, porque el prefijo “micro” como que se me queda corto para describir tantas barbaridades juntas.

El primer paso para corregir un problema es reconocer su existencia.  De momento, nos llevamos la medalla de oro en desigualdad y ceguera de género.

 

 

  1. Micromachismo, Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Micromachismo
  2. Así (de mal) conduce Cristina Pedroche, La Vanguardia: http://www.lavanguardia.com/television/20160401/40804710756/cristina-pedroche-conducir-coche-intermitentes.html
  3. ‘The man responsible’: NBC broadcaster draws ire after crediting world record to swimmer’s husband : https://www.washingtonpost.com/news/early-lead/wp/2016/08/07/the-man-responsible-nbc-broadcaster-draws-ire-after-crediting-world-record-to-swimmers-husband/?postshare=4921470592947315&tid=ss_tw
  4. Aesthetics, Athletics and the Olympics: http://www.cambridge.org/about-us/news/aest/
  5. Las mujeres y el deporte: el machismo que no cesa: http://www.huffingtonpost.es/sonia-sierra/las-mujeres-y-el-deporte-_b_11562150.html
  6. Los 10 titulares más machistas de los Juegos Olímpicos de Río: http://smoda.elpais.com/moda/actualidad/los-8-titulares-mas-machistas-de-los-juegos-olimpicos-de-rio/

 

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